EL CIELO ESTÁ DE ENHORABUENA

A partir de hoy, cuando me asome al cielo en las noches azules, las estrellas se habrán convertido en notas musicales, porque desde el 22 de junio de 2010, anda por aquellos escenarios, uno de los mas grandes músicos que siempre conocí y apuesto que seguirá haciendo lo que mejor sabía hacer: música. Seguro que la productora musical 'de allá arriba', habrá dispuesto el mejor instrumento, para que las virtuosas manos de JOSÉ LUÍS CARRETERO PAYAR, desgranen cada noche las mas celestiales notas musicales, que hayan podido escuchar las legiones de ángeles

Cuando me hizo el regalo de tocar en mi boda, allá por 1978, la iglesia pareció transformarse en la antesala del cielo, cuando su 'Hammond' pareció cobrar vida a través de sus manos maravillosas. Gracias. José Luís.

Nuestro común amigo Miguel Sánchez Alberca, va a pasarlo muy mal, porque se de su inmenso cariño hacia ti y estoy seguro que todos los músicos malagueños que tuvieron la suerte de conocerte y de admirarte como músico, dirán eso de que 'mejor gente era'. No se que frase usaran los músicos americanos, pero seguro que al traducirla, vendría a decir lo mismo. Y es que si a las teclas, fuiste un genio, aún eras mas admirado como persona. Y eso si que es difícil. Ser virtuoso en la música y en la amistad.

¿Como consolar a tu familia de Málaga, que lleva tiempo lejos de ti, sabiendo que tu horizonte musical no se ceñía a Málaga, ni siquiera a España? Tu familia tiene estirpe musical y seguro que habría que pedirle consejo para consolarnos a nosotros.

Y como consolar a Debbie, tu mujer y a Daniel, tu hijo, Diciéndoles que allende los mares no has dejado huella, sino un surco indeleble, que permanecerá en nuestros corazones hasta el último latido de vida.

Una, no muy lejana, tarde-noche del dos de Noviembre de dos mil ocho, se celebraba un concierto benéfico para ti, con el titular de UNA NOCHE PARA LA ESPERANZA. Ahora mi querido JOSÉ LUÍS, tu, con tu comportamiento y entereza, has hecho que todas las noches se conviertan, al contemplar las noches estrelladas con notas musicales, en NOCHES DE ESPERANZA.

Nos vemos, amigo.

Rafael Díaz Portillo 'DIDI'

 

LA ORQUESTA DEL CIELO SE HA ENRIQUECIDO

A JOSÉ LUÍS CARRETERO

Esta mañana, me daban la triste noticia de tu fallecimiento y al ver el día (22), inmediatamente se me ha venido a la cabeza el de nuestro querido y añorado amigo José María Alonso (también un 22).

Quizás, yo no sea el mas indicado para este pequeño homenaje y, se preguntarán por qué, pues porque yo tuve la suerte de conocer a José Luis allá por el año 1975 (en los ensayos y posterior representación en el Teatro Cervantes de Málaga de la obra musical El Parto), original de José María, junto con otros músicos tales como tu desconsolado amigo Miguel Alberca, Rafael Carretero, Paco Vallejo, junto a otros profesores cedidos por la Orquesta Sinfónica y de la Banda Municipal de Málaga (véase la web de José María en guateque.net) y después poco contacto mas creo haber tenido, Si bien si recuerdo haberte oído y desfrutado de tus teclados en Los Sirocos, Holiday Band, Nuevas Formas, etc..

Pero, si quiero dejar constancia, de que en ese corto tiempo, entre ensayos y representación (quizás dos meses, no recuerdo bien),  a pesar de que eras un joven de 21 años, imprimía carácter y profesionalidad a raudales, te recuerdo como “el serio” del grupo, el que ponía orden entre los músicos, el que ponía “pegas”, siempre querías mejorar y además se unía a las exigencias del otro maestro (J. M. Alonso), que te respetaba como persona y como profesional, tu lo sabes maestro y así llegaste y no tengo ninguna duda de equivocarme a ser el mejor teclista que ha dado Málaga en los últimos 35 años.

Recuerdo en una Necrológica que escribí sobre José María y que apareció en el Diario SUR en el año 1997, que decía algo así: “estoy seguro que allí donde estés, estás preparando la orquesta que jamás se haya oído sobre la tierra…”, pues querido José Luis, tu orquesta MEL BELLS & COLOURS, se ha quedado huérfana de ti, pero ésta otra que nuestro querido José María ya tiene mas que montada en el Cielo, ahora se enriquecerá mas con tu manos y tus teclados.

No he tenido la suerte de conocer a tu esposa Debbie, ni a tu hijo Daniel (a los que desde la distancia que nos separa quiero enviarles un beso muy fuerte y todo el  ánimo para superar este trance tan doloroso), pero quiero antes de terminar que sepan que allá por los años 70, dejaste huella a un aprendiz de músico, como buen profesional y como mejor persona.

Hasta siempre compañero, hasta siempre Maestro.

Joaquín Hidalgo “Quino”