PACO GRIÑÁN, EL FOTÓGRAFO DE LOS CONJUNTOS

Paco Griñán en 1970

Foto cedida por FRANCISCO RODRÍGUEZ MOLINA. Gracias.

El 'culpable' de que la mayoría de los conjuntos músico-vocales, pasaran a la posteridad es este joven fotógrafo, que asistía incansable, a festivales de la época y a todos los eventos en que tomaran parte los grupos malagueños ( y los que visitaban nuestra ciudad).

Nuestro extenso fichero de fotos, se completaría en grandísima medida, si Eugenio Griñán (hermano de Paco), espulgara entre los  archivos que heredó de su hermano (que murió hace años) y esta 'historia de la música' se haría realmente importante, con esas aportaciones que nos vendrían como agua de mayo.

Ahora, con tu jubilación, se supone, que tienes ese tiempo que necesitamos de ti.

Te emplazamos, Eugenio.

 

GRIÑÁN con JUANI TORO MAIRENA y EMILIO MAQUEDA BAZÁN de LOS AMABLES.

Griñán tapa el objetivo

15.01.09

Tras 54 años de continuo trabajo, el estudio de Eugenio Griñán cierra por jubilación. Frank Sinatra, Geraldine Chaplin o Marisol son una pequeña representación de las estrellas del cine y el espectáculo que ha captado su cámara
 

Griñán tapa el objetivo

Griñán, con una de sus cámaras. / YOLANDA MONTIEL

 
«Esta es mi locura, es mi capricho». Cuando te acercas a conocer el archivo fotográfico de Eugenio Griñán, conoces a un hombre enamorado de Málaga y de su profesión. Ahora, tras más de medio siglo dedicado a su estudio, tira de la persiana para cumplir un sueño: «Voy a dedicarme a lo que realmente me gusta, el coleccionismo. Tengo un cachito de la historia de Málaga en cada una de mis fotografías».
Eugenio Griñán, hijo y nieto de fotógrafos, ha crecido entre negativos y líquidos de revelado. «Mi padre era fotógrafo ambulante, de los que llevaban caballito, telones y la caseta ‘fotoflash’, con el atrezzo de bandolero y ese tipo de cosas. Yo le acompañé desde niño», recuerda con nostalgia.
Gran dedicación
Desde los 16 años trabajó para revistas de toros y fútbol, y colaboró en los periódicos ‘Diario de la Tarde’ y ‘El Sol de España’. Además, Griñán es conocido por dejar constancia de aquella época en la que las estrellas del cine se paseaban por Málaga en los años 60 y 70. «Antes no era como ahora. Cuando vino Frank Sinatra, yo fue el único fotógrafo que había allí», recuerda.
La mirada se le enternece comentando sus fotografías. «Mira Marisol, qué simpática y graciosa era la chiquilla; ésta es Claudia Cardinale, que vino a rodar una película; éstas son de cuando Antonio el Bailarín inauguró las Cuevas de Nerja», comenta mientras repasa sus obras entre miles de anécdotas.
Ahora tiene una idea en su mente: «Quiero montar un laboratorio en blanco y negro con cubetas, ampliadoras y farolillos, todo de los años 60, incluso con los atrezzos antiguos. Todo para tocarlo, para que los malagueños lo disfruten». Griñán ha logrado reunir más de 600 cámaras fotográficas y 200 proyectores de cine que le gustaría sacar a la luz, además de contar con un fondo documental de la ciudad desde los años 60 y de las personalidades de la época. «Me gustaría montar una exposición de material propio, todo de mi familia, y que eso sea mi orgullo», explica.
Financiación
Griñán echa de menos la colaboración de los organismos oficiales para poder exponer sus obras. «Ojalá pudiera darle a Málaga la categoría de Capital Cultural 2016. Yo quiero decirle a Málaga: toma, aquí tienes esto y puedes venir a verlo», expone. «Me he ganado la vida honradamente y he promocionado mi ciudad. Además he procurado tener unos fondos que quiero enseñar», prosigue. Con cierta tristeza, este fotógrafo teme que sus obras caigan en el olvido: «Tengo fotos de los comienzos de Antonio Banderas que son buenísimas y nadie me ha propuesto nunca sacarlas a la luz».
La fotografía ha marcado su vida. Cuando era tan sólo un niño, un hombre le pidió que retratase a una niña de nueve años que montaba a caballo. Una vez ya casado, observó entre las pertenencias de su mujer un álbum de ella en su niñez y halló una fotografía que le llamó sobradamente la atención. Casualidades de la vida, años atrás había fotografiado a una niña que con el tiempo resultaría ser su mujer y no se habían reconocido hasta entonces.
Lo que más enorgullece es haber vivido de la fotografía.