LOS BOHEMIOS

 

1964 - 1967

 

En directo

 

 

 

Reseña histórica

 
 Antes de que de nuevo volviera a "sentar la cabeza" recogiendo la misma orquesta de su padre, Leopoldo fundó las antípodas del pop albaceteño, un grupo de inquietos y jovenes radioyentes del "Discomanía" del chileno Raúl Matas a los que llamó Los Bohemios.
  Tocaban en pequeños festivales que organizaba el SEU, único sindicato estudiantil existente, de clara orientación derechista. Su instrumental constaba de guitarras españolas con pastilla y una batería de 2000 pesetas. que Don Abelardo Cuesta le compró a su hijo Antonio. Lo del piano de Leopoldo era lo más problemático, porque el SEU no tenía piano ni falta que le hacía y en alguna ocasión si querían tocar con el preciado instrumento, que querían, había que buscarlo por todos los rincones de la ciudad.

  "En uno de aquellos recitales conseguimos que la firma Coca-Cola nos proporcionara el instrumental a cambio de que les grabásemos un spot de publicidad -recuerda Leopoldo-  Yo mismo compuse la letra y música de aquel anuncio que interpretamos a tres voces. Lo peor fué lo del piano: encontramos uno de los grandes, acústico claro, y tuvimos que llevarlo Antonio Veciana y yo a los locales del SEU en un remolque por toda la ciudad" (Leopoldo Martinez jr.).

  Antonio Veciana fué uno de Los Bohemios y aunque no le daba mal a la guitarra se hizo famoso en media España, por ocurrírsele, y conseguirlo, dar la vuelta al mundo en Vespa. Paco Molina, hijo de familia acomodada, era el otro guitarrista y el que recibió la ingrata misión de emular a Enrique Guzman y Adriano Celentano. Eugenio Martinez también tocaba la guitarra en aquella primitiva banda pop. Era hijo de un director de banco y tuvo un final aciago: murió al poco tiempo de cáncer.

"Fúmaba mucho", sentencia ahora Antonio Cuesta.

  Lo cierto es que la muerte de Eugenio tuvo que influir en Paco Molina, su íntimo amigo, para que dejara las insinuaciones músicales, según cuenta Miguel Nuñez. Leopoldo Martinez tampoco se tomó aquello demasiado en serio, pese a tener toda la responsabilidad del grupo por ser el único que poseía los conocimientos músicales indispensables para asumir los riesgos del directo. Los Bohemios, como tantos otros, fueron flor de un dia, distracción pasajera de jóvenes entusiastas y apasionados de la música que pregonaban por aquellas fechas a través de la radio los pioneros Pepe Palau, Ángel Álvarez, Arribas Castro, Pepe Antequera o el mismo Raúl Matas :

 
La canción más dulce,
la que llega al alma,
y la que llena de alegría,
llegará hasta vuestros corazones,
la llevará Discomanía...


  Los Bohemios, como tantos otros, sin saberlo, también fueron carne de SEU.

   

 

  Información extraída del sensacional libro "El tesoro de Lodares (30 años de Pop Albaceteño)" de Juan Ángel Fernández. Agradecidos

 
 

 "Jim". Corresponsal & Webmaster