LA TRUCULENTA HISTORIA DE ÁLVARO BUSTOS

Piden el internamiento en un Psiquiátrico del parricida que creyó acabar con Satanás

 1-7-1987 Córdoba, (De nuestra corresponsal) 

El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Córdoba y la defensa de Álvaro Rafael Bustos Ruiz, procesado por el parricidio cometido la noche del pasado 4 de enero en la persona de su padre, Manuel Bustos Fernández, han solicitado la absolución del detenido con internamiento en un centro psiquiátrico. El equipo psiquiátrico que atendió al acusado, así como los forenses, estiman que el delito le es inimputable.
Álvaro Bustos clavó una estaca en el corazón de su padre porque, según declaró, “era Satanás”.
Los hechos juzgados ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba ocurrieron durante la noche del pasado 4 de enero, cuando Álvaro Bustos tomó la firme decisión de acabar con la vida de “El Inicuo” -así llamaba a su padre- y, a que creía que en su persona estaba encarnado el mal “y porque era Satanás”, según la propia declaración del procesado.
Álvaro Bustos, de treinta y cuatro años y componente del grupo de música pop “Trébol “que se hizo famoso por la canción “Carmen”, cortó la barra de unas cortinas y con una lima y unos alicates le sacó punta, dándole forma de arma mortífera. Al instante bajó a la planta baja del inmueble que ocupaban padre e hijo y tras una pequeña conversación entre ambos, Álvaro Bustos roció de sal el cuerpo de su progenitor y retiró un espejo que había en la alcoba “porque mi padre tenía capacidad de atravesar los espejos.
Al cabo de pocos momentos, Álvaro Rafael Bustos dio una fuerte patada a su padre arrojándole violentamente de la cama donde dormitaba mientras decía: “vade retro Satanás, vade retro Satanás”,
Manuel Bustos quedó con medio cuerpo fuera de la cama, momento que aprovechó su hijo para sacar la estaca que llevaba escondida en el chaleco y hundirla con gran fuerza en el pecho de su padre. Manuel Bustos murió de forma instantánea, ya que la estaca le perforó el corazón.
Más tarde, el asesino intentó quemar el cuerpo de su padre en un lugar de la sierra de Córdoba. Al no poderlo hacer, permaneció con el cadáver de su progenitor algo más .de veintidós horas “vigilándolo para que no se reencarnara”. Con anterioridad le había cortado los tendones por el mismo motivo.
Álvaro Bustos declaró en la vista oral que había hecho un bien a la humanidad dando muerte a Satanás, pero que había llorado la muerte de su padre. En un momento de su declaración, Álvaro Bustos indicó que su padre había mantenido relaciones con su nuera, extremo no confirmado, del que había nacido una niña en la que él considera que se ha reencarnado Satanás.
El fiscal se refirió en su informe a que Álvaro Bustos debe ser internado en un centro psiquiátrico en donde no debe salir de por vida, “ya que está en peligro la vida de esa niña”. El ministerio público aplicó la eximente completa de enajenación mental, por lo que pidió la absolución, al igual que la defensa. El psiquiatra Carlos Castilla del Pino, que atendió a Álvaro Bustos tras su detención, declaró en el juicio oral que el procesado padece una psicosis paranoica crónica de la que es imposible que se recupere. Castilla del Pino indicó que en la mente de Álvaro Bustos existía la necesidad de matar a Satanás y, sumido en este delirio, cometió el parricidio.
María OLMO
 

Álvaro Rafael Bustos Ruiz nació en Córdoba en 1954.

Fue fundador del trío musical Trébol y autor de la canción Carmen con la que el grupo saltó a la fama a principios de los años setenta. Luego, su estrella musical languideció aunque no perdió la ilusión de lograr nuevos éxitos.

Sin ejercer ninguna actividad remunerada, vivía con su padre viudo desde hacía once años, que lo mantenía.

Muy aficionado a los libros de brujería, magia negra y exorcismo, el día 4 de enero de 1987, Álvaro mató a su padre, el catedrático de violín Manuel Bustos, clavándole una estaca en el corazón, convencido de que encarnaba el mal y que debía liberar a la humanidad de su presencia.