JUAN ANTONIO MURIEL
1967

Juan Antonio Muriel

Otra de las sorpresas que me llevé al iniciar la redacción de este libro fue el descubrir que la archiconocida 'Princesa' de Joaquín Sabina, tenía coautoría malagueña. Hablamos de Juan Antonio Muriel, atractivo cantautor con uno de los casos de mala suerte más flagrantes que existen. Como dice con ironía, lo suyo con las compañías ha sido como el caballo de Atila: por donde él pasa no  vuelve a crecer el pasto. Solo así se explica que apenas haya grabado tres discos con discográficas que quebraron al poco de publicarlos.

De nombre real Juan Antonio Rodríguez Sánchez, Muriel es malagueño del 49. Comienza cantando temas de José Feliciano y Al Bano y a los dieciocho ya toca en los institutos, directamente material propio. Era la época de los cantautores como José Mª. Alonso. Él estaba mucho mas adelantado que nosotros, sobre todo en el tema de las letras. Desde entonces aprendí que música y letra son un ente indivisible, ambas con la misma importancia. Se presenta al Festival de Alhama de Granada, aunque esa primera vez le despacharon a las primeras de cambio. A la segunda consigue el cuarto puesto y a la tercera, acude con José Mª. Alonso y, efectivamente, va la vencida: 25.000 pelas de premio. Con el dinero me fui para Madrid. Aquí el futuro era acabar en los hoteles y yo quería otras historias.

 

Con JOAQUÍN SABINA.

Fotos bajadas del libro de JAVIER OJEDA: UNA HISTORIA DEL POP MALAGUEÑO 1960-2009

No son nada fáciles esos comienzos en la capital y de hecho ha de regresar un par de veces, sin blanca. Hasta que por medio de un amigo consigue trabajo en un lugar llamado Don Alberto, donde inicialmente toca cosas de Jacques Brel, aunque al poco ya está cantando sus propias canciones. El maestro franco-belga es una de sus primeras influencias a las que hay que sumar las de su amigo José Mª. Alonso, Los Beatles y hasta la copla.

Fue el dueño del local, Alberto, el que le sugirió que se cambiase el nombre, porque eso de Juan Antonio Rodríguez no podía ser. Así que se queda con Muriel, el segundo apellido de su abuela. Pepe Domingo Castaño, que entonces era locutor de la SER, pasaba mucho por Don Alberto y me sugirió que grabase una cinta. Se la llevó a Belter y decidieron ficharme, aunque me sugirieron que le pidiese alguna canción a Juan Pardo. Yo les dije que no iba a Juan Pardo ni a nadie a pedirle canciones. Belter manda a Fernando Cubedo a ver una de sus actuaciones y éste queda plenamente convencido de que no necesita temas ajenos. Sería el productor del primer disco: ¡Poder andaluz! (77).

Con un título así, uno puede pensar que se trata de un disco coyuntural, sin más historias. Bueno, era lo que se vivía en el momento, pero nunca milité en ningún grupo de izquierdas ni levanté el puño ni nada de eso. Yo no reniego del disco, pero no estoy contento con lo que hice. Había fuerza, pero poca sabiduría a la hora de cantar. Me permito disentir en parte. Puede que hoy frases como Andaluz... ya no te arrastres más ante un sombrero alado suenen ingenuas, pero el L.P. se beneficia de los arreglos de Francesc Burrull, que trabajó con Serrat en Miguel Hernández. No se si por eso hay varios temas que recuerdan al catalán, pero no importa cuando hay bonitas letras como 'La casa vieja', una miniatura preciosa como 'Mi tristeza' y canciones firmes como 'Entre la cal y el cubo' o 'Guadalhorce'. A pesar de que suena a veces un poco sofocado cantando, me parece un disco a redescubrir.

Se oyó mucho ¡Poder andaluz! y según parece se vendió bastante bien, sobre todo en Cataluña. Sonó mucho y yo trabajaba muchísimo, pero nunca supe cuanto vendí. Administrativamente siempre he sido un desastre. El disco tenía una versión de 'El poeta y el rico' de José María y el me dijo que tenía que estar cobrando una pasta de autores, porque el había recibido un montón. Yo no sabía nada de aquello pero, efectivamente, cuando me planté en la Sociedad General y registré mis temas me dieron un pastón.

En el año 80 empieza a cambiar su forma de componer, entre otras cosas porque tuvo problemas con su mano derecha que le obligaron a alterar el modo de tocar la guitarra. Le presenta nuevos temas a BELTER, pero la compañía, ya agonizante, no se acababa de decidir. Es el momento de recoger los trastos y, carta de libertad en mano, buscar nuevo asilo en Columbia, a donde le llevó el productor Juan Luís Santigosa... Pero antes pasó lo del Zambra.

Sobre Sabina, el Zambra y 'Princesa'

Joaquín y yo nos conocimos cuando tras una actuación me dice: <<Oye, me encanta lo que haces, a ver si algún día hacemos algo juntos>>. Al poco nos hicimos amigos. Entonces, con José Luís (Umbral) y José María (Alonso) tocábamos mucho por ahí. Un día va un fotógrafo llamado José Luís (Álvarez) y nos dijo que teníamos que montar en Málaga algo como lo que hacíamos en Madrid. Al cabo del año y medio me llama y me dice <<Ya tengo el local y quiero que lo inauguréis tu y José Umbral, que sois malagueños>>. Era el Zambra, lo tenia a medias con Mike (Miguel Gallego), que era director artístico del Teatro Lara, uno pequeñito. No encontré a José Umbral t llamé a Joaquín Sabina para tocar durante un mes. No había mucha pasta, pero... Me dijo que encantado, además contábamos con una casamata que nos cedía una amiga en Fuengirola, cerca del Hotel Las Pirámides, yo tenía coche... Nos vinimos desde Madrid con José María, que estaba entonces encandilado con el Guru Maharashi y Patricia (Quiroga). ¡ Menudo viaje nos dieron el José María con el Guru Maharashi y Joaquín con el miedo a la carretera. En cada curva se me pegaba al lado repitiendo mi nombre en crescendo.

Joaquín y yo vivimos una historia muy apañá en Málaga. Nos íbamos a ver a la gente del grupo de teatro de Mike y ellos venían a vernos a nosotros. Uno de los que más interés tenía por saber de Madrid era, por cierto, Antonio Banderas, muy amigo nuestro. Regresamos a Madrid después de estar un mes allí, pero al Zambra volvimos ya por separado Joaquín y yo. Fue también Krahe y mas gente... El Zambra fue mítico.

¡Ah, lo de <<Princesa>>! Joaquín me dijo <<Hay que ver que no tenemos ninguna canción hecha juntos>>. A ver que te parece ésta. De puta madre, le deje, me la llevo. Esa letra estuvo como dos meses en mi casa. Un día la saqué y empecé a ponerle música, pero me sobraba un verso. Quitándolo me cuadraba todo. Se la toqué a Joaquín y me dijo <<¡A tomar por culo el verso!>>. Entonces empezó a tocarla él y se equivocó y sin saberlo suprimió unos acordes de la música. A mi me pareció bien así. Por tanto yo le quité unos versos y él a mi unos acordes de paso. Cuando Joaquín la regrabó le cambió partes de la letra. Yo, cuando la hago, sigo cantando la versión antigua. Seguimos teniendo muy buena relación, pero ahora la verdad es que no nos vemos. Ten por seguro una cosa: Joaquín escribe como la madre que lo parió.

'Seguir viviendo' y 'La luna vigila'

Le comento a Juan Antonio si está de acuerdo con lo que leí en Internet que calificaba a Seguir viviendo (1982) como un buen disco con una producción inadecuada y admite que seguramente si, Lo primero que sorprende es que, aún habiendo pasado cinco años entre un registro y otro, parecen obras de artistas distintos. La experiencia de las innumerables galas ha calado en su voz que ahora es mucho más expresiva y sutil y de hecho es un disco que está muy bien considerado. En el debe, sin embargo, está el problema que tienen muchas producciones ochenteras: el abuso de sintes y percusión electrónica. Una lástima, porque a la presencia en el disco de musicazos como Rodrigo García (de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán), Manolo Morales y Tito Duarte le hubiese venido bien un tratamiento mucho más orgánico. Claro que eso lo sabemos ahora. Por lo demás hay un claro cambio de referentes: ahora suena mas a los dos Lucios (Battisti y Dalla) y al mismo Sabina por aquello del mutuo adstrato, mas lo importante es que hay un puñado de buenos temas como 'Caminar', 'Agua clara', 'Sobre los tejados' o 'Libertad'. 'Princesa' con la que le habían presentado en el Festival de Benidorm un poco contra su voluntad, ha acabado convirtiéndose en un clásico del pop español y J. A. Muriel ha contabilizado ya 6 o 7 versiones, la mas reciente de Miguel Ríos. A los que preferimos el Sabina afónico al que intentaba cantar nos gusta más la de Muriel, sin chauvinismos de ningún tipo.

Hace muchos años me encontré con el que hacía los discos en Columbia y me dijo que se vendieron 25.000 de 'Seguir viviendo'. Fue la primera tirada y la única. ¿Porqué no hicieron más?, Porque Columbia se estaba yendo a la mierda. Otra vez el caballo de Atila. Intentaron retenerle, aceptando sus quejas, pero cuando empiezan a darle largas a una maqueta que ha grabado con Rodrigo García, decide que es el momento de aceptar los cantos de sirena que le estaba lanzando Gonzalo García-Pelayo desde Polygram. Para colmo de males, cuando consigue la carta de libertad a éste ya le habían echado de allí y se queda compuesto y sin novias.

Para cuando graba 'La luna vigila' (1987) había coincidido con Luis Cobo, el famoso 'Manglis' de Guadalquivir, en una televisión y éste le pidió temas y se dedicó a enseñarlos por las compañías. Zafiro fue quien confió en el producto y realizó una producción lujosa, pero el principal problema es que salió en una época en la que todo el país estaba con el rock y el pop y el discurso de Muriel quedaba un poco demodé.

Refugiado en el circuito de salas de Madrid, Muriel ha seguido componiendo canciones para otros artistas, como la estupenda 'No me de dejes a solas', que grabase Pasión Vega. Por lo que a mi respecta Juan Antonio Muriel es un músico sensible que conviene rescatar del olvido. Y una excelente persona, que me ha ayudado en mucho y con el que, quien sabe, algún día hagamos algo juntos.

Javier Ojeda.

 

 

Fotos bajadas del libro de JAVIER OJEDA: UNA HISTORIA DEL POP MALAGUEÑO 1960-2009

 

Mas información de JUAN ANTONIO MURIEL en su pagina personal http://usuarios.lycos.es/murielvigil/

 Fotos de nuestro gran amigo JOAQUÍN HIDALGO BALLESTERO. Gracias.